LAS TURBIAS AGUAS DE NUESTROS RÍOS.

Por María Luisa Sarli
Foto de National Geographic para fines didácticos
La contaminación del agua de los ríos bonaerenses se ha convertido en un problema muy serio por resolver, pues las concentraciones de contaminantes exceden ciertos límites habiéndose ya agotado en muchos casos el oxígeno disuelto en el agua y sin oxígeno no hay vida.
La causa de esta contaminación de las aguas se debe principalmente al aumento demográfico urbano sin los adecuados sistemas de eliminación de aguas servidas, y a la existencia de cantidad de industrias que requieren cada vez mayor cantidad de agua y la devuelven a la fuente de origen, pero llena de contaminantes.
Las sustancias arrojadas a los ríos son atacadas por microorganismos, especialmente bacterias aerobias, las cuales utilizan gran cantidad de oxígeno. De este modo si el agua está suficientemente oxigenada, ésta puede limpiarse por sí misma, pero si la concentración de contaminantes es excesiva, las bacterias aerobias son reemplazadas por las bacterias anaerobias, las cuales degradan el oxígeno dando lugar al inicio de la putrefacción de las aguas.
Según la Organización Mundial de la Salud son muchas las enfermedades transmitidas a través de las aguas contaminadas. El agua contaminada transporta metales y sustancias tóxicas que se van acumulando en el organismo afectando al mismo de diferentes maneras, provocando distintas enfermedades y no sólo trastornos infecciosos.
A nuestro Río de la Plata lo hemos convertido en uno de los reservorios de desechos naturales y también industriales que aportan una enorme cantidad de sustancias tóxicas. En él los peces presentan altos niveles de sustancias químicas como bifenilpoliclorados, las cuales son muy nocivas.
En la franja costera sur desde la desembocadura del Río Luján hasta el puerto de La Plata se han detectado concentraciones de amonio, nitritos, fósforos y bacterias, los cuales provienen de desechos cloacales, y sustancias como cromo, cadmio y hierro, provenientes de la actividad industrial.
En la cuenca del Río Matanza-Riachuelo abundan bacterias como la escherichia coli o laklebsiella pneumonae, muy peligrosas para la salud humana, como así también altas concentraciones de metales como plomo y tolueno, entre otros, que pueden producir alteraciones orgánicas sumamente serias.
La mayor parte del agua que consumimos proviene de las mismas masas de agua en las que son evacuados los efluentes cloacales e industriales, tal como ocurre en el Río de la Plata.
Nuestro país aún no dispone de medidas de control adecuadas y es importante que tomemos conciencia de ello y aprendamos a proteger nuestras fuentes naturales.

kemrie guillen dijo
que factores los destruyen y contaminan a nuestros rios
22 Mayo 2008 | 12:43 AM